Open Shelving Kitchen: Se Abre el Debate

Open Shelving Kitchen

Imagen: Homedit

Las Open Shelving Kitchens que en traducción libre voy a llamar Cocinas con Baldas, son tendencia al menos sobre papel, virtual o no.  Pero, ¿realmente han calado en la vida real? El debate está servido.

Como ya sabes las Open Shelving Kitchen son ahora mismo el prototipo de la cocina guay moderna, a pesar de que la idea de colocar los platos, cazuelas y demás aparejos de cocina sobre estantes venga de muy antiguo y su propósito fuera meramente práctico, que no eran épocas aquellas en las que el sentido estético tuviera, valga la redundancia, mucho sentido.

Las reacciones a esta tendencia van desde el “Me encanta, quiero una ya!” hasta el “Quita, quita, ni de coña”. En pocas ocasiones provocan un “no sabe/no contesta”. Aunque con sus pros y con sus contras, es innegable que son, ante todo, bonitas.

Como me gustaría mucho saber tu opinión, he elegido varias open shelving kitchens que me han gustado y algunas de las razones más esgrimidas por sus admiradores y por sus detractores.  ¿Love it o Hate it?

Open Shelving Kitchen

Open Shelving Kitchen en madera

Imagen: lairartdecor

  • Pros

Su aspecto es el mayor de sus pros.  Aligeran el espacio y dan sensación de amplitud.  En su defensa también se dice que tener a la vista vajillas, frascos o cazuelas hace más accesible su uso diario.

Open Shelving Kitchen blanca

Imagen: Lovenordic

  • Contras

Razones como la pérdida de espacio de almacenamiento, la necesidad de una limpieza constante o el qué hacer con los cacharros menos bonitos son las más habituales.

Open Shelving Kitchen grey

Imagen: Thedpages

Como estoy pidiendo tu opinión, no puedo menos que dar la mía: Me gustan mucho, pero no, gracias.  Me conozco y sé que pasado un tiempo el amor a estos espacios ordenados con boniteces conjuntadas iba a pasar al odio más feroz sin periodo de indiferencia.

¿Tú qué opinas? ¿Cambiarías tu cocina actual por una cocina con baldas? Y sobre todo, si ya lo has hecho, ¿estás content@ con el cambio? ¿Lo volverías a hacer?

Lo dicho, ¡el debate queda abierto!

 

Rakel