Restaurante

¿Conoces a El Kabron? Hablo del Restaurante…

Es posible que sí, que conozcas a El Kabron.  Así, con mayúsculas. Pero yo me estoy refiriendo a un Spanish Restaurant Cliff Club en Bali.  Más allá de lo que me ha llevado a escribir este post, que es obviamente su nombre, lo cierto es que no me importaría nada pasar un buen rato en él. 

Resulta que El Kabrón, escrito con K, además de una forma extraña de escribir el nombre del macho cabrío y de describir a ciertos personajes, es un restaurante de playa con una pintaza estupenda.

Estoy al 99% segura de que cuándo decidieron ponerle este nombre,  no sabían muy bien lo que hacían.  Da igual el uso de la “K” en lugar de la “C”.  Suena a lo que suena.  Aún así, las imágenes son tan apetecibles y tan veraniegas, que no está de más echar un ojo a sus propuestas y a sus instalaciones.

SEGUIR LEYENDO

NOMA, el mejor Restaurante del Mundo… o NOMAs veces??

Hace ya algunos días el famoso restaurante danés NOMA era nuevamente nombrado Mejor Restaurante del Mundo según la lista de 50 Best Restaurant que publica cada año la revista Restaurant Magazine”. 

Cuando oí la noticia pensé que no vendría mal hacer una mención en el blog (unas gotas de cultura gastronómica dan mucho empaque a cualquier blog que se precie.  Y éste “se precia”); al fin y al cabo el NOMA a cargo del famoso chef René Redzepi ostenta el título de Mejor Restaurante del Mundo desde 2010 (sólo desbancado en 2013 por El Celler Can Roca de Gerona),  dos Estrellas en la Guía Michelín, mucho reconocimiento en el mundillo gourmet y los críticos en la materia lo consideran uno de los máximos impulsores de la Nueva Cocina Nórdica (Ahí es nada…).

Restaurante Noma: El Mejor Restaurante del Mundo?

Imagen via wikipedia

El nombre, NOMA, proviene del danés “NORDISK MAD” que al parecer significa “comida nórdica” y basan sus menús en ingredientes locales.

Y eso es lo único que tras una de mis exhaustivas investigaciones en la red (yo no he comido en el NOMA…) puedo afirmar.  Me esperaba encontrar diferentes opiniones sobre el tema, claro, pero lo que he leído va mucho más allá que todo eso.  A ver cómo os lo cuento para que me entendáis…

Ubicación: Opinar sobre la ubicación de un local se supone tarea fácil, ¿verdad? Pues no.  Nos encontramos desde quien lo define como “un almacén de sal recuperado junto a un canal en el Puerto de Copenhague (que supuestamente nos dejará deslumbrados)”, pasando por “es una zona cercana al puerto, poco habitada que de noche y en invierno debe dar cierto reparo”, hasta llegar a “El enclave es curioso…se trata de un hangar en el puerto…se vislumbra una especie de colorido canal que en otro tiempo fue punto de encuentro de marineros y mujeres de vida alegre…no me pareció una ubicación muy adecuada”.

Restaurante Noma Copenhaguen

Imagen vía fansfoodseverin

Decoración: Tampoco en este aspecto hay unanimidad. Ni de lejos. Aquí nos encontramos desde “ Resulta sencillo y encantador…se prescinde de los manteles con toda naturalidad…la identidad es arrolladora”, pasando por “Su decoración es minimalista, sin manteles, la iluminación tenue…” hasta llegar a “la decoración es minimalista y un tanto vikinga…mesas sin manteles, vigas y suelo de madera, cuchillos de Laponia” o “un local muy de madera, pero no de caoba clásica, sino de maderas tirando a rústicas” para terminar con un fulminante “nunca imaginé una mesa sin mantel y el mismo bajoplato durante toda la comida”.

Al menos nos quedan un par de cosas claras: el local es de madera y ¡¡¡no hay manteles!!! (Impresionada me hallo con la importancia que se le da en general al tema de los no-manteles, si os digo la verdad…)

Menú:  Si con aspectos como la ubicación y la decoración del NOMA hay disparidad de opiniones (por decirlo de una forma delicada…), el tema “menú” podríamos definirlo como “la madre del cordero” o “the mother of the lamb” para los lectores internacionales.

Comenzamos el recorrido con opiniones como “hay autenticidad, sinceridad, honestidad…el agua la recogen con canaletas de los árboles de un bosque cercano, y su sabor levemente dulce proviene de la savia, que con la llegada de la primavera empieza a desperezarse” (Literal. Poesía eres tú.)

Continuamos para bingo con “Cocina que ha roto moldes…imaginación desbordante…filosofía única en el planeta culinario…derroche de materia prima en escena”.

Nos seguimos viniendo arriba: “La primera tanda de aperitivos llega arrolladora, como una declaración de intenciones” y “la experiencia resultó positivaestilo distinto con productos diferentes a los que estamos acostumbrados”.

Para concluir opinando que “Los platos carecen de chispa…has de tomar una especie de infusión más bien café de calcetín que te deja muy indiferente…La vistosidad de los platos deja mucho que desear(ojo a la metáfora del calcetín. No words…) o “cocina radical nórdica…se permitieron sin rubor mezclar en una botella los restos de otras dos…la textura tendía peligrosamente a la liquefacción y solo la acidez intensa de la bayas verdes posibilitaban tragarla…Que en lugar de vinagre use ácido fórmico extraído de triturar hormigas, eso sí danesas”  (lo de las hormigas trituradas me ha dejado pelín descolocada, lo reconozco).

Tal vez esté exagerando un poquito, porque hay algo en lo que casi hay unanimidad de criterios: el precio oscila entre caro y carísimo.  Algo es algo.

A partir de aquí no sigáis leyendo si tenéis el estómago sensible (de hecho, no sigáis leyendo si tenéis algo de sensibilidad).  Y os lo dice quien ha comido “de todo” en cuatro de los cinco continentes.  Avisadas estáis.

El menú que podéis ver aquí  se compone de 20 platos, maridajes y cafés de calcetín (supuestamente) aparte.  Uno de esos veinte platos es un camarón/cigala/similar que se come no ya crudo, sino vivo. Sí, lo sé, las ostras y almejas también se comen vivas, pero no es lo mismo que un crustáceo moviéndose en tu plato.  He encontrado descripciones (y documentos gráficos) del plato en cuestión que convierten cualquier película de Tarantino en un Bob Esponja (y seriamente os digo, que me niego a reproducirlas).

Por mi parte y después de leídas las críticas tanto a favor como en contra, tengo bastante claro que al menos hasta que cambien el plato caníbal del menú, mi nariz no asomará por el Mejor Restaurante del Mundo (el precio caro/carísimo/muy caro no hace más que apoyar mi decisión).

Y vosotr@s ¿habéis comido en el NOMA? ¿Os gustaría?

(Fuentes: abc.es, verema.com y lomejordelagastronomía.com)

NOTA: No me gusta copiar y pegar.  Me parece lo peor a la hora de escribir un blog.  Pero en este caso en el que quería reflejar lo más fielmente posible las opiniones de otras personas he considerado que era la mejor forma de hacerlo, citando cómo no, las fuentes.

Sígueme en Feedly

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR